Marianela Sánchez
Ideas
FelicidadMenteSubjetividadBienestarEmociones

El color de la felicidad

Publicado en 2026

El color de la felicidad

Cuando hablamos de felicidad, solemos imaginar sensaciones cálidas, sonrisas, momentos de luz. Sin embargo, si nos detenemos a pensar, la felicidad no tiene un color específico: no es visible, ni tangible.

El color de la felicidad

Cuando hablamos de felicidad, solemos imaginar sensaciones cálidas, sonrisas, momentos de luz. Sin embargo, si nos detenemos a pensar, la felicidad no tiene un color específico: no es visible, ni tangible. Es una construcción subjetiva, una vivencia íntima que, curiosamente, la mente se encarga de "pintar" a su modo.

Es fácil explicar la felicidad desde la química del cerebro, pero es algo muy diferente cuando hablamos de nuestra mente, porque es ahí donde la felicidad se tiñe de tantos colores como humanos somos en el mundo. Ese universo que hemos construido a lo largo de nuestras vidas, de experiencias, de memorias, de vivencias, transforman la felicidad quizás en un color, en un aroma o tal vez una canción, la risa de un bebé, o el abrazo de tu abuela, tu primer trabajo, o tu primer viaje, todas a la vez o ninguna de ellas.

Cuántas formas de sentir la felicidad, quizás a medida que tejemos experiencias, es un concepto más simple de alcanzar, más fácil de tomar conciencia, en ocasiones un disfrute tan obvio como poder respirar, un color rosa pastel, o un rojo intenso da igual el color que le imprima nuestra mente.

Ser felices a veces es solo sonreír, porque es lo único que podemos hacer frente al caos.