El falso poder de la duda
Publicado en 2026

Las dudas no son debilidad: son parte natural del crecimiento. Entrenar la mente nos permite callar el discurso interno crítico y darle la palabra al discurso valiente que impulsa nuestras decisiones.
El falso poder de la duda
Hace unos días, alguien que no conocía me detuvo en la calle, me dijo: "Te sigo en redes, me encanta lo que haces", atiné a abrazarla y agradecerle lo que dijo. Sin embargo desde ese día me quedé pensando, en la mirada que tenemos hacia nosotros mismos y la forma en que los demás nos ven.
Les confieso. Yo dudo de cada palabra que escribo, critico cada foto que subo a mis redes, dudo de la forma en que me veo, de mi peso, mi edad, de mi cabello, uff, una lista interminable. Creo que tengo más dudas que certezas a lo largo del día, pero aprendí a entrenar mi cerebro para callar mi discurso interno de dudas y darle la palabra a mi discurso valiente.
Este discurso valiente que me apoya a escribir de lo que amo, a trabajar de lo que estudié, a pensarme creciendo como empresaria, a mi discurso valiente que me inspira a vestirme de una manera, sacarme las fotos que quiero, a dar entrevistas, a hablar en conferencias.
El peso de la autocrítica
Vivimos tiempos donde se tiende a glorificar la confianza y a estigmatizar la duda. Nos bombardean con imágenes de personas aparentemente perfectas que nunca vacilan, que siempre saben qué hacer, cómo hacerlo, y que todo sale bien. Esto nos hace sentir una presión interna al momento de intentarlo, alimentando la autocrítica y socavando nuestra autoestima.
Pero las dudas no son un signo de debilidad; son una parte natural del crecimiento, que incluso son y serán parte de las vidas maravillosas que te imponen en redes sociales. Dudar nos permite reflexionar, evaluar y aprender, pero no debe tener el poder de inmovilizarnos, por el contrario debe impulsarte a evolucionar en el plano personal y profesional.
El poder de la perspectiva
En ocasiones nos sumergimos en un mar de inseguridades propias, mientras otros nos observan con admiración, desde tu círculo familiar hasta espacios donde ni siquiera sospechamos que somos observados.
Todos experimentamos momentos de incertidumbre. Pero en lugar de dejar que la duda te paralice, úsala como un combustible para actuar: "HAZLO CON DUDAS PERO HAZLO (y que no se nota que dudas le agregue yo)"
Crea tu discurso valiente, y repítelo cuando no estés segura, no olvides que mientras tú dudas, otros observan con admiración lo que eres capaz de lograr.