Los límites de la cordura
Publicado en 2026

"La cordura nunca construyó nada extraordinario." Esta frase la publiqué en la semana en mis redes sociales, y no dejo de pensar en ella. Porque muchas de las grandes ideas nacen cuando la cordura se toma un respiro, y la mente se aventura más allá de los límites que nos imponen, o los que nos autoimponemos.
"La cordura nunca construyó nada extraordinario."
Esta frase la publiqué en la semana en mis redes sociales, y no dejo de pensar en ella. Porque muchas de las grandes ideas nacen cuando la cordura se toma un respiro, y la mente se aventura más allá de los límites que nos imponen, o los que nos autoimponemos.
La "locura" de la que hablo en este texto no es otra cosa que esa pregunta rebelde que cambia el rumbo de todo: desde una empresa hasta el valor mismo que nos otorgamos como personas. Esa pregunta que nos interpela y cuya respuesta, para la mayoría, parece una "locura": algo que está fuera de los límites establecidos. El público general comenta algo así: ¿Te volviste loco? ¿Estás loca?
Lo que el pensamiento lateral propone, bajo un nombre más formal, es esa misma invitación: darle un descanso a la cordura y salir a caminar fuera de la caja.
Muchos apenas se asoman; algunos recorren ese espacio como turistas, conscientes de que al final del viaje volverán a casa. Pero hay quienes hicieron de ese territorio su hogar y te reciben como guardianes de un santuario donde pensar, sentir, crear y crecer es sagrado.
En ese último grupo estoy yo. He vivido fuera de la caja toda mi vida. Siempre me sentí extranjera allá dentro, pero aquí, en este lugar sin límites para crear y crecer, donde cada segundo es una oportunidad para decidir intentarlo, encontré mi verdadero hogar.
A veces vienen turistas a visitarme. Algunos me miran con nostalgia, creyendo que cumplir sueños tiene fecha de vencimiento y que a ellos ya se les pasó el momento.
Otros son quienes confían en mí para acompañarlos en el desarrollo de proyectos y en la gestión estratégica de sus ideas, impulsando la innovación y el cumplimiento de objetivos. Saben que el verdadero éxito sostenible no es un instante, sino un proceso basado en metas compartidas.
Y algunos me escuchan y luego se van. No sé de ellos por un tiempo, hasta que un día, como este viernes, en una reunión de mamis, escucho decir a una de ellas: "Yo cambié mi vida porque la escuché a ella."
Y es justo ahí, en ese instante, donde confirmo de nuevo: "La cordura nunca construyó nada extraordinario."